jueves, septiembre 01, 2011

El sello de silencio

Has levantado un muro de ladrillos en tu boca.
Ahora lo derribas a martillazos.
Pam, pam, pam...
Sale un viento gélido-cálido de la infinita negrura de tu boca, donde abierta,
habitan las luces despertantes.