sábado, mayo 31, 2008

Oniris

Camino mientras miro a mí alrededor, todo horizontal, ¿por qué? me pregunto, así que todo se vuelve vertical y voy cayendo a ras de suelo, planeando sin sentido de la gravedad, gravitando a un centímetro. Ya no es horizontal, es curvo. Salto apoyado en la nada hacia arriba, acelero hasta llegar a velocidades supersónicas y todo pasa bajo mí en un instante. Freno en seco, miro bajo mis pies, ahí está el mar, caigo girando sobre mi mismo con los brazos en cruz. Atravieso el agua hasta llegar al fondo. No se ve nada. Paz. De repente una luz, una obertura en la calida oscuridad, no quiero salir pero algo me empuja a hacerlo. Veo caras a mí alrededor, lloro. Me abraza mientras me sonríe exhausta una mujer, plena, le digo, "madre, cuanto tiempo sin verte" pero solo salen lloros de mi boca. Soy apenas una bola de carne en sus amorosas manos, me contempla y me mira a los ojos profundamente, dentro está todo. Ahora me alejo, todo desaparece y vuelvo a mi estado anterior. Comienzo a crecer y crecer sin parar hasta tener en la palma de mi mano la existencia misma, me la hecho a la boca y trago. Menguo, menguo y menguo... ahora solo queda de mí una débil vibración, vibro y vuelvo de nuevo al lugar donde caminaba. El tiempo se ha detenido, las personas están paradas, nada se mueve, ¿nada?. Alguien me mira, apenas puede mantenerse en pie pero no le afecta el tiempo, ¿quien eres?, le pregunto, no me contesta, solo mira y mira como diciendo, soy tu.

Vuelve el tiempo a correr, ya nada es lo mismo y todo está allá donde fije mi atención.

PD. Entrada reflotada, entrada original: Biba er Bló

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