lunes, mayo 12, 2008

Late

Detente, corazón, detén tu mirada un momento y contempla todo el amor que te rodea. Olvida por un instante tus penas y tus heridas reabiertas y sangrantes. Mira al rostro de la dulzura, de esos labios que piden que los beses y no importa cuanto lo desees, pues no son tuyos, son mios, te susurra Dios.
No puedo evitar el dolor en mi pecho, de tanto amor hasta me lastimo, cada latido es una cuchillada de placer, dulce sufrir infantil que necesita que lo abracen y le canten bellas melodías al oído.
Demasiados pensamientos, demasiado sentimientos, se acumulan en mi mente... ya es hora de vaciar este recipiente, expulsar de mi todo deseo infructuoso, pues la primavera me llama y yo, escucho, amor mio.



Para Juan Bastida y Lola Salamanca, miembros de la trifuerza y guerreros del amor.

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