domingo, junio 29, 2008

Heridas de guerra



El viernes fuimos Juan Bastida y yo a ver al hospital a Juan Belda, ha sufrido una cornada toreando en Jaén. Me llamó la atención las ganas que tiene de salir del hospital (lógicas, a nadie le gusta estar en un sitio así), pero sobre todo las ganas de comerse la vida y volver al ruedo. Me parece valiente y profesional, además de un poquito inconsciente, pero claro, con una profesión así no se de que me extraño por ese arrojo, lo que me encanta es la naturalidad con que es consciente de lo que quiere hacer en la vida. Y la cornada la recibe como "una medalla", literalmente lo dijo así en los periódicos y en La Gramola.

El próximo 15 de septiembre recibe la alternativa con Enrique Ponce y Pepín Liria de padrino y testigo respectivamente, un plantel de estrellas del medio que muestra la ascensión meteórica que está siguiendo este niño divino. Espero estar allí ese día, me cuesta por lo bien que me cae el chaval, sufro al ver a alguien estimado en situación tan peligrosa y también por lo brutal de este arte, pero mirar a la muerte cara a cara te hace sentir mas vivo.

Suerte maestro y que pronto te recuperes.

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