miércoles, febrero 25, 2009

Alterante

En las heladas aguas se sumergió, suntuosamente, el celebre ciervo. No sabía si nadar o seguir la corriente, así que decidió no hacer nada. Obviamente, le arrastró la corriente. Al cabo de un rato, un cazador comenzó a seguirle, le disparó varias veces, no obteniendo respuesta. Cierto tiempo después, el río tornó catarata y se posó sobre el mar torrencialmente. Así fue como nació la leyenda del barco fantasma con cuernos. Más tarde, peces en forma de dentaduras chasqueteantes recolectaban el coral del fondo del barco con cuernos, así se completaba un ciclo, el ciclo de la vid. Ruedas arrojadas tiempo atrás al mar, ahora rodaban y brincaban sobre las olas. Esto particularmente, al señor conejo de mar, le alteraba soberanamente.

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