viernes, enero 23, 2009

Especial Mecano

Para el programa La Gramola de Onda Regional de Murcia, con motivo del especial de Mecano, he elaborado para cada canción de la lista que me pasó Juan Bastida unas palabras inspiradas por cada melodía y puesto un video para acompañar cada uno.

El Cine



Ya se apagan las luces
sombras danzantes
iluminadas por fantasmas
comienzan a sonar en tus oídos
las figuras se mueven
y te transportan
al reino de la imaginación
Te llevan... al cine

No hay marcha en Nueva York



Alquitranados sobre un cielo de hormigón
lloviendo cristales negros
sobre la masa gris y amorfa
sueñan con el sol
en una mañana fría
abrazados a la gran manzana

Mujer contra mujer



Allí debo estar
allí donde un corazón lata
y alguien se atreva a censurar
a borrar todo rastro de humanidad
de aquellos que son diferentes
pues todos somos iguales y diferentes
hijos manifiestos del uno
¿Quien le puso barreras al amor?

Los amantes



Deja que te mire
a los ojos fijamente
hasta que solo sientas
que nada existe salvo tú
ahora cierra los ojos
siente como te acaricio
tu cuerpo se estremece
tu corazón late por mí
mi alma te pertenece

El blues del esclavo



Despertamos de un largo sueño
donde eras juzgado por el color
aquí y ahora es el momento
de asumir nuestra responsabilidad
única, irrepetible e histórica
de acabar con toda forma de esclavitud
del hombre contra el hombre
hermano contra hermano
ya no es un sueño
ahora es un Sí gritado
empoderando a los empobrecidos
de nuevo somos libres

Eungenio Salvador Dalí



Paseando por el fondo del calor
buscaba en las estepas
oler de nuevo tu sonrisa
atrapada en las cuatro paredes
de la luna de colmillos desfigurados
todo lo fácil se torna burdel
rodeando con sacos floreados
tu cabeza rota por el llanto alegre
de la resistencia

Héroes de la Antartida



La tempestad aúlla mi nombre
cierro los dolorosos ojos
solo veo el blanco de la muerte
me reclama el canto de sirena helada
nadie reclamará nuestra memoria
hazaña congelada en la historia
de los héroes caídos

Hijo de la Luna



Dime madre luna
¿porqué los hombres te adoran
y aún así te hacen culpable de sus males?
lunáticos y desvalidos no se observan
eres el reflejo de sus desvelos
eres el espejo nocturno del sol
brilla sin expectativas
ama cuando todos se esconden

Bailando salsa



Vamos que mi cuerpo se quema
coge mi mano y gira
brindemos con las caderas
bailemos hasta el amanecer
que bailando decimos
¡alegría para los corazones!

viernes, enero 16, 2009

El sueño de la roca

La superficie del agua estaba intranquila, fluctuaba arriba y abajo revolviéndose inquieta. Comienza a calmarse por el poder del pensamiento y queda totalmente quieta, cristalina. Floto por encima de ella y me cae una lágrima, crea pequeñas ondas que comienzan a crecer, volviéndola más salvaje incluso que antes. ¿Que está ocurriendo?. Una violenta columna de agua como un tornado estalla hacia arriba, perdiéndose su rastro en la negrura del cielo.
- ¿Quieres ver a donde va? - me pregunta el hombre-mono de cara azul.
- Claro, veamos.
Subimos, llega un momento es que desaparece, no podemos ver más allá de la línea que la hace desvanecerse. Entramos por esa abertura y aparecemos en otro lugar, allí la columna baja hasta un mar de hielo cristalino, ya no es agua, es hielo brillante. Entramos de nuevo y vemos una columna de fuego sobre un lago de magma. Entramos y salimos de múltiples sitios todos con igual resultado: columnas de metal, un árbol gigante, aire, luz...
- ¿Que es esto? - me pregunto.
- Tú lo has creado en estos otros lugares, conectándolos unos con otros en infinitas combinaciones de belleza y armonía, uniendo a través del pensamiento de tu esencia las distintas manifestaciones que coexisten simultáneamente.
Las palabras del hombre-mono de cara azul se pegan a mi entendimiento, confirmando mis sospechas, hay mucho más de uno mismo de lo que podemos percibir en una sola instancia autocomplaciente y encerrada en si misma.
Es hora de prepararse para manejar una realidad de las que son, de una forma que desafía el sentido común y que, sin embargo, hace encajar lo infinito de forma natural y elegante.