martes, septiembre 23, 2008

El banquete

- ¿Qué estás haciendo?.
- Preparo un banquete.
- ¡Que bien!, ¿puedo jugar?.
- Claro, ayúdame a poner los platos que faltan. Pon ese ahí, este otro... para acá, la tetera aquí, la bandeja allá y estos vasos aquí.
- Vale, ¿cuántos somos?.
- Tu y yo nada más.
- Muy bien, ¿qué tenemos para comer?.
- Aquí hay arroz, aquí hay verduras, aquí ensalada, aquí hay cordero, aquí pasta, aquí pollo, huevos, lentejas, marisco, alubias, café, cerdo, cerveza, jamón, pescado, sopa, agua, mortadela, pastel, melón, pan, pipas, chocolate, gazpacho, calabaza, vino, gominolas, sandía, té, pavo, queso, lasaña...
- Espera, espera... todo eso no cabe en estos platos y además es mucho para nosotros dos.
- Si cabe, hay hueco para todo, cuando terminemos una cosa comemos la otra.
- Pero es mucho, nos vamos a empachar.
- ¿Tu ves algo?. Pues eso, no te lo comas todo de golpe, según vayas teniendo hambre vas rellenando. Además puedes probar un poco de cada y comerte solo lo que te apetezca ahora.
- Bueno, lo que me toque ahora me lo como, el resto ya lo tenemos medio preparado.
- No hace falta preparar nada, cuando queramos más, lo ponemos y ya está.
- Estás hecho todo un cocinero.
- Y tu estás listo para cocinar.
- ¡Vamos a disfrutar!.
- ¡A gozar!.

martes, septiembre 09, 2008

Escenas magnificas

Guardas en tu casa un secreto voceado por las calles, animado por gentes que te idolatran, recuerda que ese poder te ha sido dado, recuerda: escucha. No les des tu llama, ayuda a prender su llama sagrada. No ilumines su oscuridad ante todos, sencillamente brilla con tu luz. Una y otra vez se yuxtaponen las escenas que retornan y cada vez entiendes mejor la trama. Mides los movimientos para que todo resulte perfecto, a tu entender, no olvides que pueden sorprender con un movimiento inesperado que no entiendas, que se salga de lo visualizado, lleguen al mismo sitio de maneras no contempladas y magnificas o bien tomen caminos inesperados aun mas magníficos.

martes, septiembre 02, 2008

Sirena

Vengo a decirte, con todo el amor del mundo, que si tienes algo que decir, que lo digas. Lloras lágrimas de diamante y sin embargo no ves la maravilla que es simple y llanamente pisar el suelo, mirar al cielo y sentir el viento acariciando tus mejillas. ¿Acaso has de desempeñar un papel que te has creído a fuerza de repetirlo?. Mira, si quieres al mundo con asomos de cargar con una pena que no es tuya, nadie te ha pedido que lo hagas. Si tu corazón me muestra el fuego, ¿como esperas que no piense que estás quemada?. Tú y yo sabemos que no es así, que lo único que te abrasa es no ser tu misma. Y todo lo que te digo es para ti y para mí, pues somos. Es, sencillamente, lo que esperas oír, lo que espero oír. Si no sale de tu corazón, no me interesa.
Cuando no te quedas en la superficie, salen a flote los tesoros.